viernes, 4 de abril de 2014

Déjame adivinar. Vamos a estar todo el fin de semana sin hablar. Para llegar el lunes, que yo lo suelte todo, tu me lo rebatas haciendo como que te da igual, aunque yo vea en tus ojos que te duele. Y esto se habrá acabado.
Estaremos en el recreo y yo, por que suelo ser yo, iré a decirte que tenemos que hablar, dejando mi orgullo a un lado. ¿Por que sabes qué? Por ti ya lo he dejado muchas veces. Y lo volvería a hacer. Nos separaremos del grupo. Nos sentaremos. Y tú esperaras a que yo te lo suelte todo como un parrafaco entero de bronca. Pero esta vez no. Esta vez yo te diré que me mires a los ojos, y que me digas que ves. ¿Verás unos ojos felices? No, verás unos ojos cansados, y no precisamente de leer.
Te diré que mires mis muñecas y ahí no encontrarás nada. Y entonces te diré "¿Que no me ayudas, que no haces nada? Una de las principales razones por las que paré fuiste tú. Con que me sonrías yo sonrío, y si te ríes más. Si me miras me estremezco y siento mariposas. Una de las razones por las que me levanto cada mañana eres tú". Que con poco me alegras. Y con poco me hundes. Joder.
¿Qué pasa? ¿Lo de Córdoba se queda en Córdoba?
¿Por que le dijiste a ella lo que yo te conté? Eso se debía quedar entre nosotros. Una de mis peores pesadillas es que tú te pongas de su lado, contra mí. Y es que veía que estabas más tiempo con ella que con migo. Y me daría igual, pero es que me mira con cara de asco. Y ya no aguanto esas cosas. No más.
Hay dos personas en clase que no están saliendo y lo parecen más que tu y yo. Ellos no se pegan. Se dan abrazos. Tú, me empezaste a dar en la nuca.
¿Dónde están esos espamos que me mataban? ¿Dónde están todas esas ganas que tú tenías de salir con migo?
Joder, que yo te quiero y mucho. Y quería esto para estar feliz, pero para rayarme…  pues casi mejor rayarme por que no nos hablamos. Pero rayarme por que estamos saliendo y no lo parece... Ya lo he sufrido tres añod y no quiero más. Otra vez no, no podría superarlo.
Dime, que hacemos, por que antes de salir. Me decías esto:
Buenos días princesa:
- ¿Qué tal has dormido? Espero que bien. Solo quería decirte un par de cosas.
La primera es que te agradezco que estés ahí, siempre Warrior, pero sobre todo, siempre superando obstáculos. Quiero que sepas que eres mi guerrera, así que que te quede claro que si caes, caemos, y te ayudaré a levantarte. Que si lloras, mi hombro será tu almohada y mi mano tu pañuelo. Que cuando te sientas mal, siempre me vas a tener ahí para abrazarte, para tener a alguien en quién desahogarse. Que cuando me mires, te corresponderé con un beso y cuando me abraces, con un cálido abrazo. Que cuando tengas frío, te ofreceré mi abrigo y cuando tengas miedo, te ofreceré mi mano.
La segunda cosa es decirte lo mucho que te quiero. No creo que existan palabras equivalentes a lo que siento por ti. Que en cada abrazo muero, ya que alcanzo el cielo, que en cada beso vivo, porque mi vida sin ti no tiene sentido. Que el Para Siempre no es hasta que me canse, sino hasta que te canses. Que te necesito tanto o más como necesito respirar, que te necesito para respirar, déjame ser el Niall que muera con tu mirada, déjame verte como la Directioner que me hace vivir.
Solo me queda una cosa por decir:
Que eres muy especial, Don't Forget It.
Te quiero Victoria.
Y después de empezar a salir, eso se disipo. No estoy tan fuerte como para poder, superar algo así, que me ha costado años.

No hay comentarios:

Publicar un comentario