sábado, 1 de febrero de 2014

Llevo un tiempo comiéndome la cabeza, pues a esta edad siempre pasa, pero aun así, ahora el “protocolo” de belleza cada vez es peor.

Se que es comer y estar pensando en las calorías, o en que lo mejor es tener una 34 a una 36.Se que es mirarse al espejo y no ver suficiente, pero también se que es olvidarse de todo eso, y empezar a ver todo tu alrededor de otra manera.

Cuando se me olvida suelo repetir este mantra que me inventé con el libro de Demi (Mantente fuerte los 365 días al año) “Eres como eres por una razón, y así eres perfecta” pero también suelo repetirme esta frase de la canción de Selena Gomez Who Says, que se que tiene su tiempo, pero la letra me encanta “Who says you’re not perfect, who says you’re not worth it”

Escuchar música y/o ver vídeos de mis ídolos en youtube, o algo con lo que pueda desconectar también es bueno y me despeja totalmente la mente. Ver la televisión ya a veces hasta me estresa, pero bailar o saltar por mi cuarto sin importar el resto del mundo libera mucho estrés, todo este acumulado durante el día en el instituto. También he descubierto que nadar, o salir a correr no con el propósito de adelgazar, sino con el de; liberar la mente, es muy saludable, y aunque en algún rincón de mi mente siempre pienso el hecho de la pérdida de peso, también vuelvo a mi casa más relajada y con la mente más abierta a opciones.

Alzar la voz de vez en cuando, no para mal, sino para bien. Cantar o gritar es un ejercicio que aunque repito todos lo días, por gusto, cuando me altero suelo hacerlo más alto. Me da igual como suene, o si se escucha en la casa del vecino, a veces simplemente uno quiere ser oído, solamente para liberar toda la presión que la sociedad pone ahora en nosotros.

Aunque hay gente que dice, que la mayoría de presión la tenemos las chicas, yo creo que eso no es cierto, porque creo que de los chicos se espera que sean buenos en algún deporte y especialmente en el fútbol o en el baloncesto que parecen ser los dos deportes más importantes, o más vistos. Y también tiene la presión del peso, porque los chicos de las películas son perfectos, pero no solo físicamente sino también psíquicamente. Creo que tenemos la misma presión encima solo que el carácter de un chico es más pasota, por así decirlo, y las mujeres a lo largo de su vida están obsesionadas con algo de su físico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario